La película irlandesa Baltimore (dirigida por Christine Molloy y Joe Lawlor) narra fielmente la historia real de Rose Dugdale, una aristócrata inglesa heredera de una fortuna, miembro del Ejército Republicano Irlandés (IRA, por sus siglas en inglés).
- Dugdale se alistó a la organización después del llamado Domingo Sangriento (Bloody Sunday), la masacre de 1972, cuando soldados británicos dispararon contra civiles desarmados en Derry durante una protesta, causando la muerte de 14 personas.
El núcleo central de la película es uno de los mayores robos de obras de arte de la historia, ocurrido en 1974 y llevado a cabo por el IRA, que exigió la repatriación de cuatro de sus prisioneros desde Inglaterra a cambio de las piezas robadas.
- Este robo fue planeado y liderado por la heredera inglesa, Dugdale.
Quién fue Rose Dugdale. Como refleja fielmente la película, la aristócrata se unió al IRA después de estudiar en la Universidad de Oxford, abandonar más tarde su trabajo como docente, vender su lujoso piso de Chelsea y donar lo obtenido, además de parte de su herencia familiar, para apoyar causas sociales y políticas. Así lo contaron los obituarios publicados tras su muerte el 18 de marzo de 2024 en The Guardian, BBC, The Irish Times o The New York Times, entre otros medios.
- Nació como Bridget Rose Dugdale en Inglaterra en 1941. “Fui hija de personas bastante ricas, que vivían en Londres y Devon. Tuve una infancia maravillosa, con caballos, deportes, pesca, caza… y recibí buena educación en todo eso. Fue una infancia brillante y mis padres eran muy atentos”, contó ella misma en el documental Rose Dugdale – Mná an IRA, publicado en 2012.
Su proceso de radicalización se inició tras la ceremonia de debutantes, como también muestra la película. Con 17 años, Dugdale tuvo que asistir al Palacio de Buckingham para presentarse ante la reina como “debutante” y así poder “ofrecerse en matrimonio”.
- “Era un mercado matrimonial, horrible, como si te vendieran como mercancía. No lo disfruté en absoluto y decidí que quería salir de todo eso”, explicaba Dugdale en el documental.
- Así, llegó a un acuerdo con su familia: aceptar ser presentada ante la reina en el Palacio de Buckingham a cambio de que se le permitiera solicitar el ingreso a la universidad.
En su etapa universitaria comenzó a involucrarse en las revoluciones estudiantiles que estaban teniendo lugar en Manchester, inspiradas por los movimientos de 1968 de París y las protestas contra la guerra de Vietnam en Estados Unidos. “Es difícil explicar lo emocionantes que eran esos tiempos; había momentos de verdadera revolución”, rememoraba Dugdale. Fue en Manchester donde conoció a algunos irlandeses y tuvo contacto por primera vez con el conflicto en Irlanda del Norte, conocido como The Troubles, que estaba en pleno apogeo en los años 70.
- “Yo nunca había estado en Irlanda antes, pero fui y tomé conciencia de lo que pasaba: desde el punto de vista de una mujer inglesa, esto era una colonia británica, y estaban usando al ejército para mantener ese poder. Sucedía justo delante de tu puerta, al otro lado del mar, en Irlanda del Norte. La pregunta era cómo involucrarse”, contaba ella.
Entonces tuvo lugar el trágico Bloody Sunday. “Los organizadores de la marcha de derechos civiles prometieron que sería una protesta no violenta, y el ejército inglés dijo que usaría la mínima fuerza, pero terminó siendo la peor confrontación con el pueblo católico de Derry”, recordaba Dugdale.
- “En Inglaterra a nadie parecía importarle: 14 personas fueron asesinadas por el ejército británico, y eso demostró que había que hacer todo lo posible para apoyar la causa y liberar al pueblo irlandés”. Con esa idea, Dugdale se alistó al IRA.
Uno de los mayores robos de arte de la historia. El 26 de abril de 1974 un grupo de pistoleros del IRA, liderados por Dugdale –que se hizo pasar por una turista francesa cuyo coche se había averiado–, irrumpieron en la Casa Russborough. Se trata de una mansión del siglo XVIII en el oeste de Irlanda reconvertida en museo, propiedad de sir Alfred Bei, un millonario exparlamentario. El grupo robó 19 cuadros de pintores célebres —Goya, Velázquez, Vermeer, Rubens, Hals, Gainsborough y Guardi—, que colgaban de las paredes del palacio.
- Las pinturas estaban valoradas en ocho millones de libras de entonces y fue, en su momento, el mayor robo de arte de la historia.
El objetivo del robo era obtener un rescate a cambio de la devolución de las pinturas para el traslado de una cárcel inglesa a una prisión norirlandesa de cuatro terroristas del IRA en huelga de hambre: Gerry Kelly, Hugh Feeney y las hermanas Dolours y Marian Price.
- Tras cargar los cuadros en el coche, condujeron hasta el pueblo de Glandore, al oeste de Cork, donde ella había reservado una casa rural a nombre de la señorita Merrimée. Enviaron una nota de rescate a la Galería Nacional de Irlanda en Dublín. Después de eso, la trama comenzó a desmoronarse. La policía logró dar con la casa donde se escondía Dugdale, descubrieron los lienzos y la detuvieron.
- Como informó The New York Times en una crónica sobre el juicio, Dugdale se declaró “con orgullo e incorruptiblemente culpable” y fue finalmente condenada a nueve años de cárcel.
Fiel a sus ideas. En el documental sobre su vida, Dugdale afirmó seguir fiel a sus ideas de juventud sobre la revolución estudiantil. “No he cambiado en absoluto de opinión sobre las cosas de las que me di cuenta en mis primeros años, cuando me enfrentaba a la revolución estudiantil”, dijo. “Básicamente, todos tenemos que trabajar para acabar con el capitalismo; lo importante es cómo hacerlo, cómo construir ese movimiento, preferiblemente sin tener que disparar a nadie”.
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