Interesa

La tripulación de Artemis II regresa con éxito a la Tierra y Trump apunta a Marte

Tiempo de lectura: 5 min

We are stable one, four green crew members”. Palabras técnicas de difícil traducción las del comandante de Artemis II, Reid Wiseman, para decir que han llegado sanos y salvos a la Tierra, tras convertirse en una bola de fuego en la atmósfera. “¡Qué viaje!”, ha sido lo siguiente en pronunciar.

Publicidad

”Enviamos a cuatro personas a la Luna y las trajimos de regreso a la Tierra por primera vez en más de 50 años“. Emocionada, con esta frase, ha resumido la responsable del programa Artemis, Lori Glaze, la reentrada de la tripulación lunar. La cápsula Integrity ha amerizado con éxito este viernes en el océano Pacífico, frente a San Diego, con Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, tras diez días de misión.

  • Las cifras. Tras ponerse a unos 40.000 km/h y entre 1.650 y 2.760 ºC en la atmósfera, el amerizaje se produjo a menos de 1,6 kilómetros del punto previsto, según el director de vuelo, Rick Henfling: “Ha sido verdaderamente espectacular para la NASA y todos nuestros socios internacionales”. La nave de Artemis II (Orión) ha recorrido más de 1,13 millones de kilómetros a lo largo de diez días, con una velocidad máxima de unos 39.700 km/h. Superó el récord de distancia establecido por el Apolo 13 en 1970, al alejarse 406.771 kilómetros de la Tierra.

  • Seis minutos de tensión: Durante ese tiempo, el plasma impidió las transmisiones, según lo previsto. Los controladores de la misión de la NASA no tuvieron ni voz, ni datos ni forma de saber si la trayectoria de reentrada había protegido el escudo térmico como habían previsto. Luego, el plasma se disipó y la telemetría volvió a llegar al Centro Espacial Johnson. Se desplegaron paracaídas mediante pirotecnia, decendiendo Integrity a hasta unos suaves 30 km/h. El ingeniero de la NASA Carlos García-Llama explicaba a Newtral.es que este es, sin duda, uno de los momentos más críticos. En el pódcast Esto no ha pasado contamos cómo Houston vivió con tensión el dilema de no contar a la tripulación de Apolo 12 que quizás sus paracaídas no se abrirían, tras el impacto de dos rayos en el lanzamiento, días atrás.
Publicidad
  • El temido escudo térmico. Era la primera vez que se probaba con tripulación (y con éxito) el escudo térmico de Integrity, una vez desprendida la cápsula del resto de la nave Orión. En Artemis I, la misión con maniquíes en lugar de personas, salió ardiendo. Placas del recubrimiento del escudo se desprendieron por la dilatación de gases atrapados dentro de los materiales de impermeabilización, según explicó el futuro jefe de la base lunar de la NASA Carlos García Galán. La NASA informó de que especialistas en escudos térmicos ya se encuentran en el buque de recuperación para analizar su estado.

  • El administrador de la NASA celebra el hito. Jared Isaacman, que acudió al Pacífico para acompañar el rescate, ha recordado sus objetivos: “Estamos volviendo a la Luna. Lo hacemos para quedarnos”. Isaacman subrayó que el objetivo es dominar las habilidades en la superficie lunar para emprender, algún día, misiones a Marte.

  • Trump mira a Marte. El presidente de Estados Unidos felicitó a la tripulación a través de Truth Social poco después del amerizaje y afirmó que espera recibirlos en la Casa Blanca. “Lo haremos de nuevo y luego, siguiente paso, Marte”. El mandatario ha reiterado desde su anterior mandato su interés en una misión tripulada al planeta rojo, aunque los plazos del programa Artemis hacen improbable que se materialice durante su presidencia.
Publicidad

La próxima misión del programa lunar es Artemis III, una misión no tripulada a la órbita terrestre baja prevista para 2027, que pondrá a prueba las capacidades de la cápsula Orion para acoplarse con módulos de aterrizaje lunares de fabricación comercial. La NASA prevé realizar hasta dos intentos de llevar personas a la superficie lunar al año siguiente. “Esto es solo el principio”, dijo Isaacman. “Vamos a retomar estas actividades con frecuencia, enviando misiones a la Luna hasta que aterricemos en ella en 2028 y comencemos a construir nuestra base”.

La carrera por la explotación de recursos en la Luna

Publicidad

En la superficie lunar se han identificado agua en forma de hielo en los polos, dentro de minerales descubiertos por China, hay tierras raras, metales del grupo del platino y, sobre todo, helio-3. Este último es un isótopo no radiactivo depositado por el viento solar que podría alimentar reactores o enfriar computadoras cuánticas. La startup Interlune ya tiene un prototipo de excavadora capaz de procesar 100 toneladas de regolito por hora- La firma finlandesa Bluefors le ha firmado un contrato de compra de helio-3 lunar valorado en 300 millones de dólares. La mitad de las 450 misiones lunares previstas hasta 2033 son comerciales.

Pero el recurso que más cambia el tablero es el agua, apunta la subdirectora del IAC Eva Villaver en Esto no ha pasado. ”Sirve para generar oxígeno, para mantener bases permanentes y como propelente para que no haya que traerlo desde la Tierra”, subraya Villaver. Mediante electrólisis, el hielo lunar se descompone en hidrógeno y oxígeno líquidos, combustible criogénico de alta eficiencia. Si funciona a escala, el polo sur lunar se convertiría en lo que el ingeniero George Sowers ha llamado una estación de servicio espacial.Es la estrategia ISRU de la NASA: dejar de cargar cada kilo desde el fondo del pozo gravitatorio terrestre para porder ir a Marte.

Fuentes
  • NASA
  • Efe
  • Eva Villaver (IAC)

0 Comentarios