5.000 personas viendo a Raphael en Madrid: ¿qué dice la ley de este tipo de eventos?

El cantante Raphael, durante el polémico concierto en el Wizink Center de Madrid. (Kiko Huesa | EFE)
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Dos horas y quince minutos duró el concierto de Raphael en el Wizink Center de Madrid al que asistieron este sábado 19 de diciembre un total de 5.000 personas. Este domingo 20 se celebra la segunda sesión en la que se prevé el mismo número de asistentes. El que probablemente sea uno de los conciertos más multitudinarios desde que se desató la pandemia de coronavirus en España, ha abierto la polémica por las condiciones en las que se realizó y muchos han cuestionado si, en la situación actual, que permite reuniones navideñas de solo entre seis y 10 personas (dependiendo de la comunidad autónoma) en fechas tan señaladas como Nochebuena o Nochevieja, puede celebrarse un concierto de estas características. 

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La legislación aplicable en la Comunidad de Madrid (CAM) para los aforos establece limitaciones del 40% de aforo en las salas polivalentes (que sería el aplicable al WiZink Center) y del 75% de aforo en teatros, auditorios y cines. En ningún caso se especifica límite de personas. Esto es lo que dice la normativa para este tipo de eventos. 

En su orden publicada este sábado 19 de diciembre, en la que limita las reuniones navideñas a seis personas de las 10 que se consideraba permitir en un primer momento tras el acuerdo de la Interterritorial, la CAM no incluye en ningún momento cambios en la normativa aplicable a los conciertos, teatros o similares. La orden explica en su preámbulo que “la población acusa el cansancio por la crisis sanitaria y social vivida” y, por lo tanto, “es de especial importancia que las medidas que se adopten relacionadas con celebraciones populares, con una especial carga emocional y cultural para la población como son las navideñas, sean claras y se comuniquen con antelación suficiente para que se puedan adaptar e integrar las indicaciones”. 

Esas normas suponen únicamente limitar las entradas y salidas de la comunidad durante las fiestas, el toque de queda ampliado los días 24 y 31 de diciembre y la limitación de reuniones a seis personas. No se establece ninguna otra limitación de aforos específica para bares, restauración, eventos culturales ni celebraciones religiosas. 

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Entonces, ¿qué aforos están permitidos ahora mismo? 

La última normativa aplicable es pues del pasado 22 de octubre. En concreto, se encuentra en el punto 12 de la disposición primera de la orden 1404/2020, de la Consejería de Sanidad.

En ella se establece que las salas y espacios multiusos polivalentes con otros usos, además del cultural, podrán desarrollar su actividad contando con butacas preasignadas, siempre que no superen el 40% del aforo permitido. Este es el supuesto en el que se encuentra el  WiZink Center en el que se desarrolló el concierto de Raphael, ya que en él se pueden desarrollar también actos deportivos. Además, deberá garantizarse en todo momento el uso de mascarilla así como que, entre grupos de personas que adquieren las localidades conjuntamente, exista una localidad de la que no se hace uso.

Sin embargo, los cines, teatros, auditorios, circos de carpa y espacios similares podrán desarrollar su actividad contando con butacas preasignadas, siempre que no superen el 75% del aforo permitido en cada sala por cada actividad, espectáculo o exhibición programada, un aumento considerable respecto a lo permitido en otros eventos. También se establece el uso de mascarilla obligatoria y que existan localidades vacías entre grupos.

La norma no establece ningún máximo para estos eventos, por lo que tanto en el caso de cines y teatros como en los conciertos, el máximo de personas depende únicamente del tamaño de la sala. 

Donde sí está recogido un límite personal de máximo 80 personas y un 50% de la sala es en “los recintos, locales y establecimientos destinados a espectáculos públicos incluidos los denominados tablaos flamencos y actividades recreativas distintos de los previstos en los puntos anteriores’. Además, “en las actividades celebradas en estos recintos se facilitará la agrupación hasta un máximo de seis personas”.

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Todos estos establecimientos tienen como hora máxima de cierre y cese de actividad las 00:00 horas que corresponde con el toque de queda en la comunidad.

¿Qué medidas adoptó el Wizink? 

En el caso del concierto realizado en el WiZink Center, el recinto asegura en su página web que no solo se cumplían las limitaciones legales, sino que fueron incluso más restrictivos. Así, las 5.000 personas asistentes suponían un 30% del aforo de la sala, inferior al máximo autorizado, la mascarilla fue de uso obligatorio durante todo el evento y las localidades se distribuyeron con “doble distanciamiento”, según aseguran los organizadores. 

Como medidas adicionales y siempre según especifica el recinto en su web, se habilitaron 52 puertas para asegurar un “acceso escalonado” y evitar aglomeraciones y se facilitaron geles y control de temperatura en las entradas. 

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Además, sobre la calidad del aire del recinto, desde la empresa especifican que se realizará «una renovación forzada al 100% del aire exterior» y «se anula la recirculación del aire interior». Esta renovación de 160.000 m3 de aire se realizará de forma «completa» cada «12 minutos» y se garantiza una calidad del aire IDA 2 cuando «la reglamentación permite IDA 3», explican. Los valores de aire renovado por persona serían de 15,5 l/s, en lugar de 8 l/s y la concentración de CO2 se considera «nivel hospital», explican.

[Lee aquí: Ventilar contra el coronavirus, pero ventilar bien]

Barcelona limita a 1.000 los espectadores

Aunque muchos eventos culturales están siendo cancelados, no es la primera vez que algunas representaciones se encuentran en el centro de la polémica debido a la situación del coronavirus. El Liceu anunció el pasado día 9 que se veía «obligado» a suspender todas las funciones de ‘La Traviata’ hasta que la Generalitat revisara el aforo máximo, que tenía limitado a 500 personas como máximo en grandes equipamientos culturales a causa de la pandemia de la COVID-19. El teatro lírico ofreció hasta ese día representaciones con solo un 21% del aforo, es decir 500 espectadores, y no el 50%, que representaría la asistencia de 1.144 personas.

El 12 de diciembre el Procicat, órgano de la Generalitat competente en la definición de las restricciones por la pandemia, acordó mantener el 50% del aforo en los espacios de artes escénicas y musicales, pero introdujo una modificación que permitía reabrir el Liceu con hasta 1.000 espectadores (siempre que el aforo de la sala lo permita respetando ese 50%), como pedía el coliseo operístico y otros centros culturales. El Liceu retomó dos días después las representaciones de la ópera de Verdi.

Estas restricciones continúan siendo las aplicables durante los días navideños en Cataluña que no ha tomado ninguna medida específica para los próximos días. 

2 Comentarios

  • Se exige un distanciamiento mínimo de 1,5 metros entre personas, lo que supone que una persona debe tener un área de 7m², por lo que 5000 personas deberán tener 35000m² para cumplir este distanciamiento, si el Wizink Center tiene forma de un círculo de 115 metros de diámetro, supone que tiene un área de unos 15 o 20 mil metros cuadrados, considerando las gradas como un cono truncado, entonces claro está que no se cumplió el distanciamiento exigido

  • El problema no solo es cumplir ciertas normativas contradictorias, sino el mal ejemplo a la población en general, que cada día está más desilusionada, con convencerse de cumplir con las restricciones en reuniones familiares, amistades, allegados etc.. y no poder desplazarse entre municipios para visitar, padres, abuelos e hijos, pero permitir estas enormes concentraciones en espacios cerrados, donde aún cumpliendo una normativa laxa por intereses económicos, el virus en un espacio cerrado campa a sus anchas y el llevar mascarilla no te libra de poder contaminarte. Debería no permitirse.