A la espera de los primeros análisis de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, estos son los hechos y circunstancias que se conocen del descarrilamiento y los trenes Iryo y Alvia de este 18 de enero en Adamuz.
El descarrilamiento
Hasta donde se sabe, el accidente de trenes ocurrido en la tarde de este domingo en Adamuz (Córdoba) sucedió hacia las 19:45. Un Iryo que hacía escasos minutos había arrancado de la estación de Córdona, procedente de Málaga, descarrila. Los coches posteriores (6, 7 y 8) quedan fuera de vía. Al menos uno aparece en la vía contraria.
Según estimaciones apuntadas por el presidente de Renfe, Álvaro Fernández de Heredia, apenas unos 20 segundos después, se encuentra con otro tren Alvia procedente de Madrid, sin que se haya podido confirmar un choque como tal. Al menos los dos primeros coches del tren de Renfe han aparecido descarrilados metros más adelante. La cabecera terminó impactada con un talud lateral.
Los trenes
El tren de Iryo, un modelo 1000 Frecciarossa Hitachi-Bombardier (ERT-1000), se fabricó en 2022. Había sido revisado el pasado 15 de enero, según la información de la compañía. Su composición contaba con 8 coches. Falta por encontrarse un bogie (rueda de tren).
El tren Alvia de Renfe pertenece a la serie 120 CAF-Alstom. Su composición contaba con 4 coches. Lleva 184 pasajeros a bordo.
La velocidad
El tramo de vía está limitado a 250 km/h. Ninguno de los trenes circulaba a mayor velocidad, según los datos preliminares. Conforme a las instalaciones de vía, no es posible, debido a los sistemas de seguridad implantados, que automáticamente limita las velocidades.
Según ha señalado el presidente de Renfe a la Cadena SER, el Iryo circulaba a unos 205 km/h. El Alvia, a unos 210 km/h.
La vía y su sistema de seguridad
El tramo de vía se había reparado en mayo de 2025 y “debería de estar en óptimas condiciones”, según Fernández de Heredia. Está equipada con un sistema de seguridad y señalización LZB, que “básicamente impide errores humanos”. La línea de alta velocidad Madrid-Sevilla lleva renovándose para dotarse de más capacidad e incluso aumentar la velocidad, con sistemas como ERTMS-2.
Incluso el sistema de balizado más básico o el llamado Eurolazo (un cable) permite –con matices– parar automáticamente la circulación en cuando un objeto invade la vía.
El desarrilamiento se ha producido varios metros después de haber pasado el Iryo el punto de banalización (algo así como un cambio de agujas para adelantar y pasar a la otra vía). Pero el estado en que han quedado los trenes situados tras el accidente es incompatible con la idea de que se hubiera desviado de su trayectoria, al menos, desde su cabecera.
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