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81 años del inicio de la construcción del campo de Mauthausen
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81 años del inicio de la construcción del campo de Mauthausen

En Mauthausen murieron 100.000 personas, entre ellas 4.427 españoles. 

El 9 de agosto de 2019, se publicó en el Boletín Oficial del Estado el listado de los 4.427 españoles fallecidos en estos campos. Nombres, apellidos, lugares de nacimiento y fechas de defunción.

7 de agosto de 1938. Cinco meses después de la anexión de Austria al III Reich, el 12 de marzo del mismo año, se inaugura el campo de concentración de Mauthausen. Para la madrugada del ocho de agosto, unos 300 prisioneros llegan del campo de Dachau en Baviera para iniciar su construcción. En siete años se pasa de cuatro barracones a un complejo con más de 40 campos y subcampos. 

Vista aérea del campo de concentración Mauthausen-Gusen

Por Mauthausen-Gusen, como se empezó a llamar desde mediados de 1940, pasaron más de 200.000 personas. El campo estaba ubicado a 20 kilómetros de Linz, capital en la que Hitler pasó su adolescencia. Y aunque nunca fue considerado un campo de exterminio, como por ejemplo Auschwitz, si fue el único área del momento con “Categoría III”, es decir, un campo de concentración en el que primaban las condiciones de detención más severas y se consideraba imposible la reeducación de los reclusos. 

Fue esta clasificación lo que convirtió a Mauthausen en uno de los campos más extensos y con una de las mayores mortalidades de todos los campos de la Alemania nazi. En él perecieron más de 100.000 personas.  

El campo de Mauthausen fue ampliándose paulatinamente. Al principio los presos se utilizaron para su construcción, pero pronto se reveló su verdadero valor: la explotación de la cantera de granito que se encontraba en las inmediaciones, como también pasó con los campos de Gusen. Así los prisioneros se vieron forzados a trabajar como mano de obra esclava para la industria bélica de la Alemania nazi. En muchos casos más de once hora al día. A esto se le añadía la alimentación insuficiente, la vestimenta deficiente y la carencia de atención médica, lo que hizo que las condiciones de vida de Mauthausen fueran infrahumanas.

Para dirigir y explotar las canteras con fines de lucro, el III Reich fundó la Compañía Alemana de Obras de la Tierra y al Piedra, más conocida como DEST, propiedad de las SS. Que además de la utilización de los recursos de la cantera para la industria armamentística  se encargó de la producción de materiales para las obras monumentales y de prestigio del régimen.  En poco tiempo la zona se convirtió en un gran complejo industrial.

Así como el número de prisioneros y el trabajo de los mismos fue variando, también lo hizo la nacionalidad de los reclusos. Si bien al principio el campo fue utilizado para encarcelar a opositores políticos de la propia Alemania, con el inicio de la guerra la mayoría de prisioneros provenían de territorios ocupados. Hasta 40 naciones diferentes estuvieron representadas, en su mayoría de Polonia y la antigua Unión Soviética. Los españoles en el exilio tampoco se libraron.

El campo de los españoles

A Mauthausen llegaron más de 7.500 presos españoles. En su mayoría los jóvenes españoles provenían de Francia, a donde huyeron como excombatientes republicanos tras la Guerra Civil. Cuando Alemania invade Francia, muchos de ellos son capturados, algunos como prisioneros de guerra, puesto que al estar en edad militar formaron parte de las compañías auxiliares del ejército francés, pero en otros casos también por formar parte de la resistencia francesa.  

Los presos españoles llevaban en la ropa un triángulo azul, categoría de inmigrante o apátrida, y sobre ello una S, de Spanier, la forma en la que identificaban que era español. Y aunque la dictadura franquista siempre negó y ocultó la existencia de los españoles deportados en este y otros campos de concentración alemanes, hoy se tiene, casi en su totalidad, conocimiento de la realidad de la situación e incluso nombres de los republicanos que estuvieron en el campo

Con el fin de la Segunda Guerra Mundial, el 5 de mayo de 1945, las tropas norteamericanas liberaron el campo. Los supervivientes recibieron al ejército norteamericano con una pancarta que decía: “Los españoles antifascistas saludan a las fuerzas libertadoras”. Aún así muchos de ellos todavía tardarían en volver a su país.

Fuentes consultadas: 

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