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El misterio del ‘gas de la vida’ que no debería estar en Marte

El misterio del ‘gas de la vida’ que no debería estar en Marte

Un estudio liderado por un español se ratifica en la existencia de metano en Marte, un gas típicamente asociado a la vida, aunque parece de origen geológico. Otras mediciones no han encontrado esta sustancia.

Podría parecer una historia de rusos y americanos, enfrentados en la fría guerra del metano, una sustancia propia del metabolismo de animales y microbios, pero que también es nuestro gas natural doméstico. En el gélido planeta rojo, ha sido objeto de ‘disputa’ entre las agencias estadounidense (NASA), la rusa (Roskomos) y –en menor medida– la europea (ESA).

En este culebrón, simplificando, científicos de la primera sostienen que hay pruebas de la existencia de este gas. Pero estudios realizados con instrumentos de las otras dos apuntan a que no hay ni rastro. Y, en medio de todo, un nuevo trabajo  liderado por el español Jorge Pla-García (@JorgePlaGarcia), del Centro de Astrobiología (CAB-CSIC/INTA).

«Trabajaba en el equipo de desarrollo del instrumento REMS (una estación meteorológica marciana en el Curiosity) y el director de tesis me propuso investigar el misterio del metano marciano adaptando modelos atmosféricos de la Tierra», explica Pla-García a Newtral. El trabajo de este astrónomo utiliza los datos recogidos por el róver de la NASA Curiosity. Según acaba de publicar en Journal of Geographical Research-Planets, reconoce que se han registrado mediciones bajas, de ~0.4 partes por mil millones de partículas de volumen (ppb) de metano en el cráter Gale de Marte. Es decir, 0,4 milmillonésimas partes de aire son metano.

Es poco. Pero algunos estudios sugieren que se producen picos. En concreto, el Curiosity informó este año haber detectado 21 ppb, tres veces por encima de los registros de 2013. Es decir, hay un metano que va y viene, es estacional. En la Tierra, más de 90% de este gas proviene de actividad biológica.  Se desata la fiebre del metano entre investigadores.

Zonas de Marte donde la Mars Express encontró metano en 2003

Hay que remontarse a 2004, cuando la ESA anunció algo que parecía que iba a poner patas arriba a toda la planetología. Su sonda MarsExpress había detectado metano en zonas de Marte en torno a Syrtis Major. El problema es que el instrumental recoge mucho ruido y los resultados fueron cuestionados.

Desde entonces, se han sucedido los anuncios y contraanuncios sobre el metano marciano, según hemos ido mandando naves y róveres (vehículos robot) al planeta rojo.

Según algunas de estas observaciones estacionales, Marte «respiraría». Eso ha llevado a no pocas personas a pensar que algo marciano está vivo y exhala o, más exactamente, metaboliza y produce este gas. En la Tierra, solemos pensar en las vacas. Sus flatulencias de metano constituyen menos del 5% de los gases de efecto invernadero. Pero deberíamos fijarnos en algo más poderoso y consistente con una forma de vida marciana: microbios.

La metanogénesis se produce en algunos diminutos organismos anaerobios (no respiran oxígeno), particularmente en humedales con procesos de putrefacción. ¿Está lleno Marte de microorganismos? No tan rápido.

¿De dónde viene el supuesto metano marciano?

Partiendo de la tesis de que haya metano, no necesariamente ha de tener un origen biológico. «Es emocionante porque la vida microbiana es una fuente importante de metano en la Tierra, pero el metano también se puede crear a través de las interacciones entre las rocas y el agua«, explicaban desde la NASA el pasado junio, en la presentación del inusual pico de metano.

[blockquote align=»left» author=»»]Podría tratarse de metano atrapado en ‘jaulas’ de cristal marciano que se libera puntualmente, como ya ocurre en la Tierra[/blockquote]

 

No todos los átomos de carbono son iguales. Si el que compone el metano marciano es el isótopo C12, estaríamos más cerca de pensar que hay un origen biológico, «posiblemente, bajo la superficie del planeta, donde podría haber agua en estado líquido y, por tanto, condiciones más favorables para la vida», explicaba a Newtral hace un mes su colega en el CAB Felipe Gómez.

El trabajo de Jorge García-Pla trata de buscar esas otras posibilidades. La clave está en los clatratos. «Se trata de una especie de jaulas heladas para el metano y CO2». Estructuras de cristal a base de moléculas de agua. Un aumento de la temperatura o la presión puede liberar el metano atrapado en su interior.

Estudios previos indican que las condiciones actuales en el subsuelo marciano son favorables para la presencia de clatratos. «Pero no los hemos visto. Sabemos que sí existen en la Tierra». De hecho, son un mecanismo de liberación de metano antiguo que está abriéndose por efecto del calentamiento global. La emergencia climática de la Tierra puede estar replicando fenómenos marcianos.

 

Los clatratos de metano se encuentran cerca de la superficie de altas latitudes y frofundo en las zonas en que parece liberarse metano | Gloesener

Lo cierto es que nadie tiene una respuesta que concilie lo observado, con nuestra comprensión actual de la química y la física de la atmósfera marciana. El metano no se degrada hasta pasados 250 o 300 años y, en teoría, debería estar diseminado a estas alturas por el planeta. «No sabemos cómo es posible que no esté en unos niveles mucho más altos», reconoce Pla-García, porque los orbitadores no detectan metano por encima de los 3 km. O hay algo que ‘se lo come’ cerca del suelo, o nunca ha existido el gas en Marte.

¿Y si nunca hubo metano en Marte?

«El misterio del metano de Marte es que no hay metano en Marte«, sentencia a Newtral otro español, el astrofísico José Juan López Moreno, del IAA-CSIC, quien el pasado abril publicó un estudio en Nature que pinchaba todas las teorías del metano marciano: el orbitador TGO/Mars Express (ESA y Roskomos) registra metano por debajo de las 0,05 ppb. O sea, «no hay» ante los ojos del satélite eurorruso.  Utiliza instrumentos de alta precisión capaces de detectar moléculas desde las alturas, como los espectrómetros NOMAD (en cuyo diseño participó López) y el ACS.

Estos dos instrumentos han buscado gases traza, que en total ocupan menos del 1% del leve aire de Marte. «El artículo [de Pla-García] está muy bien documentado –comenta López Moreno –, pero se basa en mediciones del Curiosity (NASA) o el PFS (otro instrumento en órbita de la ESA) que, como reconocen, no son precisas». Echa en falta las menciones a los estudios que han descartado o reconocido errores en la medición.

Para el astrónomo, férreo defensor de que las agencias dejen de gastar dinero en la búsqueda de metano, «esos registros son incompatibles con la física atmosférica conocida en Marte». Por así decirlo, «el metano no se esconde», una emanación temporal se habría extendido por el cráter donde se vio el pico. El espectrómetro de masas del róver «tampoco ha visto nada después de tres años». Respecto a mediciones en órbita con el PFS, su teoría es que tiene poca resolución espectral y sensibilidad. Las observaciones de telescopios terrestres podrían haber estado midiendo metano de la Tierra por error.

[blockquote align=»left» author=»J.J. López Moreno, IAA»]La noticia del año es que no hay metano en Marte ni lo ha habido en los últimos 360 años[/blockquote]

 

«Soy el primer interesado en que haya metano en Marte. Sería interesantísimo desde el punto de vista de la planetología». Por ahora, dice, «la noticia del año es que no hay metano en Marte ni lo ha habido en los últimos 360 años».

«Tendríamos que desarrollar una nueva física y química atmosférica para poder poner en acuerdo las observaciones realizadas hasta ahora», concluye.

Pla-García reconoce: «en el fondo, estoy bastante de acuerdo con López Moreno, pero no me gusta ser tan categórico. Por supuesto que es posible que no exista el metano en absoluto. Pero hay escenarios plausibles en los que las mediciones y las teorías son compatibles. Me chirría que tantas detecciones al final sean erróneas. Tenemos que seguir investigando», señala el astrónomo.

Pero, ¿por qué seguir planteando teorías en un escenario de datos tan cambiante? «Por lo que nos jugamos en la Tierra»

El metano marciano que puede anticipar nuestro futuro

Muchos equipos científicos sostienen que Marte es una especie de laboratorio de la Tierra del futuro. Tuvo grandes océanos y hasta una atmósfera relativamente respirable. Algo pasó para que la perdiese y, con ella, quedase arrasada por los vientos solares. La teoría de los clatratos se parece a lo que pasa en la Tierra ante su calentamiento.

Marte pudo tener un océano hace más de 3.700 millones de años | Recreación de NASA

Se han detectado emanaciones de metano que estaba retenido en hielos de nuestro planeta. Incluso, se han hallado pruebas de explosiones de metano antiguo subterráneao que han dejado su huella en forma de cráteres. En la costa de California, se está vertiendo metano al mar desde el subsuelo.

 

[columns size=»3/4″ last=»false»]Aquí te explicamos por qué el CO2 se ha vuelto tan peligroso aunque sea imprescindible para la vida [/columns]

 

«El metano es un gas de efecto invernadero con unas 20 veces más capacidad que el CO2«, recuerda Pla-García». Afortunadamente, se destruye por la acción de la luz y el oxígeno atmosférico (que no hay en Marte) con facilidad. Sin embargo «el deshielo del permafrost puede aportar muchísimo a la atmósfera».

[blockquote align=»left» author=»»]Pensamos que es de origen geológico, pero podría ser un metano fósil de formas de vida desaparecida en Marte[/blockquote]

¿Y si a Marte le pasó algo así? ¿Y si le está pasando justo eso? «Pensamos que el origen del metano es geológico. Pero  nuestra hipótesis no es incompatible con la idea de que hubiese vida en Marte«, señala. «Es más, una posibilidad es que, como en la Tierra, en el Marte joven los hielos capturaron el metano procedente de alguna forma de vida que lo hubiera emitido». ¿Vacas marcianas? Más bien, microorganismos. Pero no se han encontrado otras pruebas de que las haya habido.

Pla-García, respecto a esto y a sus propios hallazgos es claro: «Como decía Sagan, afirmaciones extraordinarias requieren evidencias extraordinarias. Y aún no las tenemos».

1 Comentario

  • «Pla-García reconoce: «en el fondo, estoy bastante de acuerdo con López Moreno, pero no me gusta ser tan categórico. Por supuesto que es posible que no exista el metano en absoluto. Pero hay escenarios plausibles en los que las mediciones y las teorías son compatibles. Me chirría que tantas detecciones al final sean erróneas. Tenemos que seguir investigando», señala el astrónomo.»
    Aquí está la cuestión. ¿Cuáles son «tantas detecciones erróneas»? Las del PFS? ¿las medidas desde la Tierra? o ¿solamente las del Curiosity? NOMAD y ACS están midiendo continuamente (decenas de veces al día cubriendo todas las regiones de Marte desde 100 hasta 2 km de altura) la atmósfera y sus datos son que el metano está (muy) por debajo de 0.5 ppbv. En total contradicción con todas y cada una de las medidas de Curosity, y no digamos de las anteriores.
    O se está con la física atmosférica o se está con las especulaciones de procesos que actúa de forma mágica en los primeros metros de la atmósfera y que, sin embargo (recordemos la «confirmación por PFS del «pico» de 21 ppbv del Curiosity, lo que exige que el pretendido metano encontrado por el Curioisty NO estaría confinado en los primeros metros de la atmósfera sino extendido por gran parte del planeta, entonces ¿Dónde se esconde?
    El metano no se puede esconder y ACS y NOMAD están viendo que su nivel está por debajo de 0.05 ppbv en toda la atmósfera del planeta.
    Efectivamente: ¿dónde están las evidencias extraordinarias para explicar la «desaparición» del metano que dicen haber detectado?
    Si se está de acuerdo con las medidas de ACS y NOMAD, hay que ser categóricos!!!

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