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Una escobilla para desatascar la ratificación del Convenio 189 de la OIT

Una escobilla para desatascar la ratificación del Convenio 189 de la OIT

Casi 30 asociaciones de empleadas del hogar han acudido al Congreso para volver a exigir la ratificación de un convenio internacional que les otorgaría derecho a paro y las protegería como trabajadoras

Justo estaba calculándole la pensión a una trabajadora doméstica que podrá jubilarse en 2022. Le va a quedar una miseria”, cuenta por teléfono a Newtral.es Isabel Otxoa, profesora de Derecho del Trabajo en la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) y activista de la Asociación de Trabajadoras del Hogar de Bizkaia (ATH-ELE).

Otxoa relata este caso advirtiendo que es “muy común en el colectivo de empleadas de hogar”: “Una mujer que se casó, tuvo dos hijos, dejó de trabajar para cuidarlos y al divorciarse, tuvo que reincorporarse al mercado laboral. Los años de crianza ha estado sin cotizar y la cuestión es que a las empleadas del hogar no se les aplica la cobertura de vacíos de cotización”.

Esta cobertura de vacíos de cotización, conocida como integración de lagunas, es un derecho de los trabajadores por cuenta ajena, pero no de las empleadas domésticas porque aunque están integradas en el Régimen General de la Seguridad Social, este colectivo tiene lo que se denomina una “relación laboral de carácter especial”: “Esta integración de lagunas significa que cuando a una persona se le calcula una pensión, sea de jubilación o de incapacidad, si tiene periodos en los que no ha cotizado, en esos periodos se le aplica la base mínima de cotización que hubiera en aquel momento para no perjudicarle y que su base reguladora sea demasiado baja”, explica a Newtral.es Miguel Arenas, abogado laboralista del Colectivo Ronda.

Este es uno de los tantos derechos a los que las empleadas de hogar no tienen acceso, algo que podría solucionarse si España ratificase el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), o Convenio sobre las trabajadoras y los trabajadores domésticos (2011).

En junio de 2018, el Gobierno socialista —recién llegado a Moncloa— anunciaba su intención de ratificar dicho convenio. Sin embargo, aún no se ha producido, a pesar de que es una reclamación histórica de las empleadas del hogar y del movimiento feminista.

Su ratificación conllevaría, entre otras cuestiones, el derecho a una prestación económica por desempleo, a la que actualmente tampoco tienen acceso. Según el artículo 14 del Convenio 189 de la OIT: “Todo miembro, teniendo debidamente en cuenta las características específicas del trabajo doméstico y actuando en conformidad con la legislación nacional, deberá adoptar medidas apropiadas a fin de asegurar que los trabajadores domésticos disfruten de condiciones no menos favorables que las condiciones aplicables a los trabajadores en general con respecto a la protección de la seguridad social, inclusive en lo relativo a la maternidad”.

“La ratificación de este convenio sería importante, sobre todo, porque ayudaría a que las empleadas de hogar exijan y conozcas sus derechos”, señala a Newtral.es el abogado laboralista Juan Antonio Salmerón.

Más allá del Convenio 189 de la OIT

Isabel Otxoa, sin embargo, considera que aunque es “una reivindicación importante, no implicaría un cambio inmediato”: “En primer lugar, entraría en vigor 12 meses después del registro de su ratificación; y en segundo, hay aspectos que sí supondrían una mejora significativa pero cuya aplicación ni siquiera tiene plazo concreto de ejecución”.

Por ejemplo, el artículo 13 del Convenio 189 de la OIT habla del derecho a “a un entorno de trabajo seguro y saludable”, por lo que se deben “adoptar medidas eficaces para asegurar la seguridad y la salud” de las trabajadoras domésticas. Sin embargo, el mismo artículo señala que las medidas “podrán aplicarse progresivamente”. Ocurre lo mismo con el artículo 14, que solventaría el problema de no tener derecho a un subsidio por desempleo, pero cuyo plazo de ejecución también podría aplicarse progresivamente.

Es por ello que la profesora de Derecho del Trabajo considera “necesaria la aprobación de dicho convenio” pero matiza que “lo urgente es cumplir la actual normativa”: “Muchas trabajadoras domésticas ni siquiera tienen contrato, pero las que lo tienen, el contrato se incumple. A pesar de que el Real Decreto 1620/2011 establece que entre el final de una jornada y el inicio de la siguiente deberá mediar un descanso mínimo de doce horas, esto no ocurre, por ejemplo, con las internas”.

Escobillas de baño en el Congreso

“Cuando se apruebe el convenio tendremos que seguir peleando para que sea efectivo de verdad, pero primero se tiene que ratificar”, cuenta a Newtral.es Graciela Gallego, trabajadora doméstica interna desde hace dos décadas y una de las portavoces de Grupo Turín, una plataforma en defensa de los derechos de las empleadas del hogar. Ella, junto a un decena de compañeras de oficio, acudió al Congreso de los Diputados el pasado martes 16 de junio para exigir la ratificación del convenio.

Hasta allí fueron con escobillas de baño en mano, una forma de dotar de carga política las herramientas de trabajo de este colectivo feminizado. 29 asociaciones de trabajadoras domésticas de todo el territorio nacional convocaron este encuentro al que acudieron representantes políticos de diversos grupos parlamentarios: PSOE, PP, Unidas Podemos, ERC, Ciudadanos, PNV, Bildu y Más País.

Las manifestantes entregaron una escobilla de baño a cada uno de los diputados de estos partidos, “un símbolo”, según Graciela Gallego, de que “las que limpian no gozan de plenos derechos laborales”.

Los diputados y diputadas del Congreso con las escobillas que les entregaron las trabajadoras domésticas | Imagen cedida cedida por Territorio Doméstico y Senda de Cuidados

Cada 30 de marzo, Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar, estas asociaciones reivindican la ratificación del convenio: “Este año estábamos confinadas y no pudimos salir. Este 16 de junio, que se cumplen nueve años desde que la OIT adoptó el Convenio 189 y que ya estábamos en fase 2, quisimos visibilizar nuestra lucha porque, además, la pandemia ha mostrado lo esencial que es nuestro trabajo aunque siga sin estar reconocido”, apunta la portavoz de Grupo Turín.

El símbolo elegido, apunta Gallego, sería una forma de visibilizar que “en plena pandemia, uno de los espacios que debe estar más desinfectado e impecable es el cuarto de baño”: “Pero la escobilla tiene muchas lecturas. Es una forma también de decir que hay que ‘desatascar’ nuestros derechos, que estos no avanzan porque los mueve el aire”.

Imagen cedida cedida por Territorio Doméstico y Senda de Cuidados

Un colectivo feminizado y parte de la economía sumergida

El comunicado emitido por el conjunto de asociaciones convocantes señala que el trabajo de cuidados, a pesar de ser esencial, “se caracteriza por ser de los más precarios, de los más feminizados y racializados”.

Según los últimos datos disponibles del Instituto Nacional de Estadística (INE), correspondientes al último trimestre de 2019, en España hay 580.600 empleadas del hogar. Es un colectivo feminizado, ya que, según los datos de la Encuesta de Población Activa del INE, el 86,4% son mujeres —501.800 trabajadoras domésticas frente a 78.800 trabajadores domésticos—.

Si acudimos a los datos de afiliación de la Seguridad Social de diciembre de 2019, observamos que había 396.626 empleadas del hogar. Es decir, el 68,3% estarían dadas de alta en la Seguridad Social, mientras que el 31,7% trabajarían en situación irregular.

Este es uno de los motivos por el que, a pesar de que el Gobierno creó un subsidio extraordinario para trabajadoras domésticas durante el estado de alarma, las peticiones apenas han alcanzado las 30.000, según informaba el Servicio Público de Empleo (SEPE) la primera semana de junio.

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Graciela Gallego explica que “hay trabajadoras que sí estaban dadas de altas, pero fueron desistidas días antes del 14 de marzo”. Estas no habrían tenido derecho al subsidio porque su acceso estaba vinculado a estar dada de alta antes de este día, tal y como se especifica en el Real Decreto-ley 11/2020, del 31 de marzo.

Desde la lástima nada, desde la dignidad todo. Sí al Convenio 189 de la OIT”. Con este lema, inscrito en la pancarta que desplegaron frente al Parlamento, las trabajadoras y activistas exigen su equiparación en derechos al del resto de trabajadores. De momento 29 países han ratificado este convenio —como Alemania, Bélgica, Italia, Portugal o Suecia—, mientras que más de un centenar de países no lo han hecho todavía —España, Austria, Canadá o Dinamarca son algunos de ellos—.

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Sin derecho a paro 

Las trabajadoras domésticas no cotizan por desempleo por el carácter especial de su relación laboral. El abogado laboralista Natxo Parra, del Colectivo Ronda, lo explicaba así a Newtral.es: “Cualquier persona, cuando cotiza, destina una pequeña parte de su salario al desempleo, es decir, hay una parte de tu nómina que te descuentan como cuota de Seguridad Social. En el caso de las trabajadoras domésticas no existe esa cotización, por tanto, no existe el derecho a paro”.

¿Y por qué tienen una relación laboral de carácter especial? Según analiza el abogado laboralista Juan Antonio Salmerón, esta se produce “cuando, a pesar de darse los requisitos generales para entender que estamos ante un trabajo por cuenta ajena, se necesita de una regulación específica al existir particularidades que no se dan de forma habitual”.

El Real Decreto 1620/2011, por el que se regula esta actividad, justifica su existencia por “el ámbito donde se presta la actividad, el hogar familiar, tan vinculado a la intimidad personal y familiar y, en segundo lugar el vínculo personal basado en una especial relación de confianza que preside, desde su nacimiento, la relación laboral entre el titular del hogar familiar y los trabajadores del hogar”.

Salmerón señala que esta profesión no está precarizada solo por el hecho de estar registrada como relación laboral de carácter especial, ya que “hay otros supuestos regulados de la misma manera, como deportistas profesionales o personal de alta dirección, que no se asocian con precariedad”.

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Menor indemnización y sin derecho a FOGASA

Por tanto, estas trabajadoras, si su contrato se extingue, no pueden solicitar el subsidio por desempleo al que tienen acceso los trabajadores por cuenta ajena. Pero, además, reciben una menor indemnización en caso de extinción del contrato.

Según apunta Juan Antonio Salmerón, “en España, con carácter general, para poder despedir a un trabajador debes justificarlo y ampararlo en una de las causas previstas en la ley”. Sin embargo, en el caso de empleadas del hogar, también concurriría como causa “el desistimiento del empleador, que no exige causa justificativa; el único requisito es que se notifique por escrito, que se manifieste la voluntad inequívoca de dar por finalizada la relación laboral y la de preavisar con siete días o 20 en función de si el contrato ha durado menos de un año o más de un año”, añade este abogado laboralista.

El empleador, por tanto, puede desistir el contrato en cualquier momento y solo debe abonar como indemnización 12 días naturales por año trabajado, con un límite de seis mensualidades.

El abogado laboralista del Colectivo Ronda Miguel Arenas también pone de manifiesto que las trabajadoras del hogar no pueden percibir salarios e indemnizaciones del Fondo de Garantía Salarial (FOGASA) si su empleador es insolvente: “En el Régimen General, un trabajador por cuenta ajena está cotizando, entre otras cosas, por el FOGASA. En caso de incumplimiento del empresario, bien porque este desaparezca o por situación de crisis económica, el FOGASA, con unos límites, responde en nombre del empresario”.

En el caso de estas trabajadoras, esta opción no existe. “Si su empleador no responde, no cobrarían nunca su indemnización por extinción o por desistimiento”, añade Arenas.

Por último, en materia de prevención de riesgos laborales, estas empleadas también estarían más desprotegidas que otros trabajadores, ya que el artículo 3.4 de dicha ley contempla expresamente que esta no es aplicable a las relación laboral de carácter especial del servicio del hogar familiar: “Aunque sí establece que el titular del hogar familiar está obligado a cuidar de que el trabajo de sus empleados se realice en las debidas condiciones de seguridad e higiene”, apunta Juan Antonio Salmerón. “La realidad es que es difícil vigilar el cumplimiento de dichas obligaciones dado que el trabajo se realiza dentro del hogar y la Inspección de Trabajo no puede acceder al mismo”, añade.

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14 Comentarios

  • Estuve trabajando de interna 8 años en diciembre del 2019 se llevaron a la señora a una residencia, me liquidaron me pareció poco para 8 años, pero bueno quiero saber si tengo derecho a alguna ayuda o paro, gracias

  • Hola
    Si somos más de 860 mil empleadas de Hogar, deberíamos hacer una manifestación Nacional, TODAS!!!
    Para poder reforzar nuestros derechos.
    Vestirnos de Robots con muchas 🙋 ya que hacemos de TODO en una casa: cocina, desayuno, almuerzo y cena, planchar, poner lavadora, limpiar armarios, limpiar cristales, atender niños, si hay perrito también, ordenar la ropa, poner lavavajillas, lavar ollas, sartenes, ordenarlos, ufff correr con la aspiradora y mucho más!!!

  • Es triste la realidad q vivimos es humillante q te miren solo para que hagas lo que ellos aunque puedan no lo hagan solo por tener posición y dinero no les inportan tus problemas no hay humanidad no inporta q seas un bachiller ni q tengas un diploma de un profecional simplemente eres la gata como muchos nos dicen soy leydi y trabajo de enpleada pero con el virus ya tengo 3meses parada y mis jefes q solo me pagan x día 5 días ala semana sin seguro de nada ni me an llamado nunca mas para saber como echo con tantos gastos y un bb de 3 añitos en fin somos invisible ante la sociedad

  • Yo trabaje hasta el 21 de marzo de 2020 y como me puse mala avise que no podía ir ya que soy una persona de 64 años y soy hipertensa y con la Pandemia entre en crisis y mi jefa me despidió y apenas me pagó los 21 días de trabajo yo trabaje con esa familia 5 meses sin estar dada de alta .Le dije cuando pase esto voy y me respondió ya no quiero que vengas más. En resumen no tuve derecho a nada y lo único que recibí fue una ayuda una sola vez de 200 € .Hace 8 años que trabajo con personas mayores con Alzheimer, Cancer ,Demencia Cenil y hoy que necesito ayuda económica porque es muy complicado conseguir trabajo ahora con personas mayores .He dejado noche y días junto a mis abuelitos ,así que pienso que no es justo …porque nosotros somos las que cuidamos sus padres mayores ,si no estuviéramos que pasaría con sus personas mayores ?????

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