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Diligencias en 100 días por la emergencia climática
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Diligencias en 100 días por la emergencia climática

El Gobierno se compromete a adoptar 30 líneas de acción prioritarias para “combatir el cambio climático”

Juan Carlos Hidalgo | EFE

El Consejo de Ministros aprobó el martes pasado la Declaración ante la Emergencia Climática y Ambiental en España. Se trata de un marco regulatorio sobre medio ambiente que trazará la hoja de ruta para las acciones a emprender en todos los niveles de la Administración. La vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, anunció el compromiso del nuevo Ejecutivo de coalición para adoptar 30 puntos prioritarios, cinco de ellos en los primeros 100 días de mandato, para combatir el cambio climático.

El objetivo de la declaración, según explicó la vicepresidenta en rueda de prensa, «es lograr un futuro común, más justo y equitativo y que aproveche las oportunidades de la transición ecológica mediante políticas transversales que pongan al ciudadano en el centro». No se autorizarán nuevas solicitudes de exploración, permisos de investigación o concesiones de explotación de hidrocarburos, ni para actividades de fracking.

Lo más importante

Las acciones urgentes que se pondrán en marcha para los primeros 100 días de mandato tienen como punta de lanza la remisión al Parlamento de la Ley de Cambio Climático y la definición de la senda de descarbonización para la neutralidad climática en 2050. Ribera destacó su compromiso firme con esta declaración por “tres razones”: por justicia climática, por el futuro de un país que requiere un “proyecto ambiental transversal para una transformación inclusiva” y por responsabilidad frente al desafío del cambio climático.

La ministra para la Transición Ecológica también anunció la creación de una Asamblea Ciudadana del cambio climático, que incluirá la participación de los jóvenes y cuya composición contará con el mismo número de mujeres que de hombres. Recoge el espíritu de una medida “exitosa en Francia”, explicó Ribera.

La declaración de emergencia climática introduce líneas transversales para “convertir la descarbonización en una oportunidad para la generación de empleo y la reducción de brechas territoriales”, porque uno de los objetivos es “contar con una economía preparada”, según la vicepresidenta.

Por su parte, la ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, destacó los esfuerzos emprendidos con el Ministerio para la Transición Ecológica “durante meses” para acometer figuras fiscales “sin afán recaudatorio, pero disuasorias de comportamientos perjudiciales para el medio ambiente”. Montero defendió incentivos fiscales para que el sistema pueda acoger e impulsar la transformación y alcanzar en 2050 la neutralidad de carbono.

Las cifras del Plan de Energía y Clima

• 21% de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero respecto a 1990.

• 42% de renovables sobre el consumo total de energía final, para toda la UE.

• 39,6% de mejora de la eficiencia energética.

• 74% renovable en la generación eléctrica. 100% en 2050.

• 5 millones de vehículos eléctricos en 2030.

¿Cuál es el contexto?

La declaración de emergencia climática por parte del Gobierno viene precedida de resoluciones similares como las de los Ayuntamientos de Madrid y Barcelona o la del Parlamento de Canarias. Asimismo, el Parlamento Europeo aprobó en noviembre declarar la emergencia climática, lo que convirtió a Europa en el primer continente en emitir una declaración por el clima.

Los 30 puntos prioritarios anunciados por Ribera no son nuevos. Recoge una de las urgencias del grupo de Unidas Podemos, que en septiembre solicitó la declaración de emergencia climática a través de una moción. Y hace casi un año quedaron pendientes también los deberes de España para recortar sus emisiones netas de dióxido de carbono (CO2) un 20% respecto a 1990 para 2030.

En 2016, el director del Centro Europeo de Investigación sobre Ciencias de la Tierra y el Medio Ambiente (CEREGE), Joel Guiot, publicó un estudio que pronosticaba un 2090 de desertización en la mitad sur peninsular. En una entrevista para Newtral.es, avisó de la ‘murcianización’ de España y de que, a finales de siglo, la masa vegetal puede cambiar notablemente si no se actúa contra el incremento global de las temperaturas por encima de 1,5 grados respecto a la era preindustrial. La cuenca del Mediterráneo ya ha superado esa barrera y un nuevo estudio incide en que se calienta por encima de la media mundial. En el centro de la Península se habrán superado los 3,5 grados para 2090.

El cambio climático intensifica fenómenos meteorológicos ya de por sí extremos como las lluvias torrenciales y las olas de calor. En la costa española, un millón de personas reside en zonas inundables y otros 20 millones se alojan en verano. Las fuertes precipitaciones y la subida del nivel del mar supondrán inundaciones seguras en decenas de miles de viviendas. En la península ibérica, algunas zonas construidas con riesgo de quedar bajo las aguas son: la costa de Empuriabrava a Santa Margarida (Girona), con 391,53 hectáreas; la costa de Marina Alta (Alicante), con 366,40 hectáreas; o Gijón (Asturias), con 286,16 hectáreas.

[M.V. |Todos los detalles en: «España, oficialmente en emergencia climática: y ahora, qué»]

¿Qué hay que tener en cuenta?

La declaración de emergencia climática carece en sí de valor jurídico. Es simbólica, aquí o en la Unión Europea (UE). Sin embargo, la Comisión Europea sí urge a los Estados a legislar en la línea de los objetivos comunitarios, que pasarán por reducir las emisiones de CO2 un 55% para 2030, conforme a su Green Deal o Acuerdo Verde.

El 22 de febrero de 2019, el Consejo de Ministros dio su visto bueno al anteproyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética. El borrador responde a los compromisos de España con la UE respecto a la descarbonización de la economía. Ahora, está previsto que el proyecto de ley sea remitido en los primeros 100 días de mandato al Parlamento. Ribera recordó que en septiembre la declaración de emergencia climática en el Congreso se aprobó con “los votos de todos los partidos políticos menos uno”: Vox.

La ley tiene por objetivo que en 2050 se tenga un sistema eléctrico 100% renovable, un parque de turismos y de vehículos industriales de cero emisiones y un sistema agrario neutro –en CO2 o metano–. Para ello se seguirá el Plan Nacional de Energía y Clima (PNIEC), un documento técnico cuyo borrador se presentó el pasado febrero y que permitirá a España cumplir con las exigencias de la Comisión Europea en el marco de la descarbonización de la economía de los Acuerdos de París. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció entonces que no se permitiría la venta ni matriculación de ‘coches fósiles‘ a partir de 2040, ni siquiera los híbridos. Es decir, el 99% de los matriculados en 2018.

La idea es “mantener a rajatabla la redacción de la UE que, con arreglo al principio de neutralidad tecnológica, los coches deben tener 0 gramos de CO2 en 2050”. En este sentido, a nivel comunitario, los detalles legales se irán desgranando en el proceloso camino para sacar adelante el Green Deal.

Una de las claves de la ley es contemplar una fiscalidad verde. La ministra para la Transición Ecológica precisó que “no habrá más subsidios a combustibles fósiles y se hará una revisión de los que existen”, de acuerdo con los compromisos establecido en el G-20 de 2009. En paralelo, se establecerán bonificaciones e incentivos al consumo y comportamientos orientados a reducir emisiones.

Otra de las novedades más importantes tiene que ver con la obligatoriedad de establecer zonas de bajas emisiones (ZBE), como Madrid Central, en las localidades de más de 50.000 habitantes. Su definición inicialmente se iba a quedar en manos de los Ayuntamientos y de sus planes de movilidad.

#Fact

Con la declaración de emergencia climática, España se convierte en uno de los escasos países en el mundo en implementar resoluciones de este tipo, junto con Irlanda, Canadá y Francia.

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